Santo Domingo de Silos, un pueblo, un monasterio. Para mí, esta sería la mejor definición, y es que desde su fundación, monasterio y pueblo quedaron unidos. Su pasado y su futuro, son uno.

Este pequeño pueblo te ofrece una escapada de fin de semana relajada, perfecta para los amantes de la tranquilidad, y al mismo tiempo muy interesante. Su punto fuerte y mayor atractivo es el monasterio, concretamente su claustro, una obra de arte.

INFORMACIÓN PRÁCTICA. Santo Domingo de Silos es un pequeño pueblo situado en la sierra sur de la provincia de Burgos, a unos 57 km de la capital burgalesa. La comunicación por carretera es buena y fácilmente accesible.

ALOJAMIENTO. La oferta, en relación con la población es bastante aceptable. Yo elegí el Hotel Santo Domingo de Silos, al lado de la plaza mayor y el monasterio. Dispone de una zona de hotel y otra de hostal, así como un bar restaurante en la planta baja.

Las habitaciones del hostal tiene un precio-medio acorde con la calidad, habitación confortable, cama cómoda y ambiente agradable.

Los orígenes del monasterio, tal y como lo conocemos se remonta al S.X durante la época del conde Fernán González. Después de periodos de declives, y prácticamente desaparición de la presencia monástica, su reconstrucción y esplendor se debe a un monje benedictino «Santo Domingo de Silos.»

OFICINA DE TURISMO. Oficialmente cuenta con una oficina de turismo situada en la plaza mayor, pero en mi visita no estaba disponible.

UN POCO DE HISTORIASanto Domingo de Silos, fue monje benedictino (Domingo Manso) proveniente del monasterio de San Millan de la Cogolla, donde había sido Abab y adquirido un buen nombre durante el reinado de Fernando I de León. Cuando surgen los enfrentamientos de este con su hermano García Sánchez III de Pamplona apodado “El de Najera,»Santo Domingo se niega a reconocer el poder de “El de Nájera” y pide refugio al rey Fernando I de Castilla. Es nombrado abad de Silos, donde realiza una excelente labor, con él el monasterio vive una época de esplendor y restauración. Como homenaje, el monasterio hasta entonces llamado “San Sebastián de Silos”, adopta su nombre actual.

Respecto al pueblo, parece que aunque la zona ha estado habitada desde tiempos remotos, su crecimiento comienza al amparo de un fuero concedido por el rey Fernando VI rey de Castilla y León, este foro concedía al Abad el permiso para poblar la zona con colonos, que estarían bajo su protección.

IMPRESCINDIBLES. 

EL MONASTERIO Y SU CLAUSTRO. Sin duda el punto fuerte del monasterio es su Claustro, y no es para menos. Se trata de un claustro románico de dos plantas, que desprende belleza y armonía. Gran parte de esa belleza se debe a sus capiteles y relieves, con representaciones que independientemente de su significado, son de un excelente trabajo.

La visita se realiza en grupos guiados, donde te intentan explicar el significado de estos relieves, de los que se saben claro, se ignora o se duda.

Como decía la estrella del monasterio es el Claustro, pero también puedes entrar a la antigua botica del monasterio, te llevara poco tiempo y es una sala curiosa.

ENTRADA A LOS REZOS. El otro punto fuerte es su vida monástica, los cantos de estos monjes, han adquirido una fama que ha traspasado los límites del monasterio. Puedes disfrutar de ellos durante las misas, totalmente accesibles y con amplitud de horario. Los alojamientos suelen tener información de los horarios de visitas y misas. Además, los propios lugareños te informar muy amablemente.

PUEBLO Y ENTORNO. Como decía la escapada a Silos es una escapada tranquila y relajada, y no solo por la visita a un monasterio. El pequeño pueblo, consta de la plaza y un par de calles donde el tiempo parece haberse parado.

En la plaza mayor se ubica la iglesia parroquial de San Pedro, además de unos cuantos bares y un restaurante. Como decía perfecto para un fin de semana tranquilo, sin grandes pretensiones. Un pequeño paseo por las calles del pueblo, y un café o lo que se tercie, una experiencia de lo más agradable.

SUBIDA A LA ERMITA DEL CAMINO. El entorno de Santo Domingo, apartado de la civilización, entre montes de vegetación austera al mismo tiempo que bella, ofrece una singular paz. Puedes disfrutarlo con un pequeño paseo hasta la ermita de la Virgen del Camino, sigue la calle donde está el acceso al monasterio, pasaras por el Arco de San Juan, casi el único resto medieval que conserva el pueblo, y en unos pocos metros veras la pequeña ermita. La subida ofrece unas bonitas vistas del pueblo y el monasterio.

PASEO POR EL DESFILADERO DE LA YECLA. Muy recomendable, si te acercas a Santo Domingo de Silos. El desfiladero de la Yecla es una estrecha y angosta grieta que el agua ha creado a base de desgastar la piedra, durante mucho, mucho tiempo.

El recorrido es de apenas un 1,5 de dificultad baja que discurre por pasarelas seguras. Para llegar a la entrada tienes que ir en coche,se encuentra a unos kilómetros de Santo Domingo de Silos. Entrada y salida están a ambos lados de un túnel, tienes un pequeño aparcamiento y está señalizado, pero tienes que ir un poco pendiente para no pasarla. Es un pequeño recorrido con unas curiosas vistas.

OTROS PUNTOS DE INTERÉS. Tienes otros puntos que tal vez te puedan interesar, como el museo de “Sonidos del Mundo” o el “Museo de Piezas Medievales”, aunque en mi visita estaban cerrados y no pude encontrar información de horarios.

La “Ermita de Santiago de Silos” y el “Convento de San Francisco” en la actualidad una hospedería y centro de exposiciones, se encuentran cerca, apto para realizar una pequeña visita si te sobra tiempo.

ESCENARIO DE CINE. Si eres amante del cine, o simplemente curioso, en esta comarca se rodó el mítico wéstern “El Bueno, el feo y el Malo.” Entre los pueblos de Silos y Contreras se situa “EL cementerio del Sad Hill”, un lugar tan famoso como curioso. No es un cementerio real, fue creado expreso para la película. En la actualidad hay una asociación de voluntarios que lo han rehabilitado para su visita, incluso se ha rodado un documental relacionado con el cementerio y la película.

GASTRONOMÍA. La gastronomía de esta zona, es la típica castellana, perfecta para su frío clima. Asados de cabritos y lechazo, sopas de ajo y embutidos como la morcilla de Burgos, son los platos fuertes de la zona. Podrás acompañar con los vinos de las dos denominaciones de la zona, Ribera del Duero o Arlanza.

DONDE COMER O TAPEAR.

En el pueblo tienes un par de restaurantes, como te digo es pequeñito.

Hotel restaurante tres coronas. Restaurante de corte clásico con una carta acorde al lugar. Servicio amable, pero algo justo de personal, lo que tal vez sea una de las causas por las que la elaboración de los platos y su servicio podría mejor. Tal vez fue algo puntual, yo le daría una oportunidad.

Hotel restaurante Santo Domingo de Silos. Local con barra y salón tipo mesón, con una carta de raciones típicas de la zona, correctas para tomar una morcilla de Burgos y unas setas.

Santo Domingo y su monasterio, una escapada tranquila para todo el mundo.

This is for me? Yes,Santo Domingo is for you.

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